La Santa Faz: lo que se mueve cuando caminas

La Santa Faz: lo que se mueve cuando caminas

La Santa Faz: lo que se mueve cuando caminas

Soy alicantina de pura cepa…
de las de aquí, como se dice:
alicantina, borracha y fina 😏

Y aunque esta frase siempre se dice medio en broma,
hay días como hoy en los que todo cobra otro sentido.

La Santa Faz no es solo una romería.
No es solo gente caminando, ni una tradición que se repite cada año.

Es algo que se siente.

Desde bien temprano, miles de personas salen a caminar.
Algunos lo hacen por fe, otros por costumbre…
y muchos, aunque no lo digan, porque hay algo dentro que necesitan mover.

Porque cuando caminas hacia un lugar con intención,
ya no es solo el destino lo importante.

Es lo que pasa por dentro mientras avanzas.


Cuentan que en la primera romería, cuando la sequía apretaba y no caía una gota, sacaron la Santa Faz en procesión.
Y que en ese camino, algo ocurrió…
una lágrima brotó del rostro de la reliquia.

Poco después, empezó a llover.

Desde entonces, no es raro que la romería sea pasada por agua.
Y aquí, en Alicante, muchos lo sienten como algo más que casualidad.

Porque hay días en los que parece que cuando caminas con una intención… algo escucha.


Y quizá por eso esta romería es diferente.

Porque no es solo un camino físico.
Es un recorrido cargado de promesas, de peticiones, de silencios que no siempre se dicen en voz alta.

Hay quien pide.
Hay quien agradece.
Hay quien simplemente camina…
pero incluso ahí, algo se mueve.

Porque caminar también es una forma de soltar.
De ordenar.
De enfrentarte a lo que llevas dentro sin darte cuenta.

Y en medio de todo eso, entre el ruido, la gente, el calor o incluso la lluvia…
hay algo que no se ve, pero se siente.


A veces pensamos que lo importante es llegar.

Pero días como este te recuerdan que no.

Que lo importante es el camino.
Lo que se activa mientras avanzas.
Lo que se remueve, lo que se coloca, lo que cambia sin que lo fuerces.


Quizá por eso cada año volvemos.

Por tradición, sí.
Pero también porque, en el fondo, sabemos que hay momentos en los que algo se abre.

Y cuando eso pasa…
solo hay que caminar.

Regresar al blog

Deja un comentario

Ten en cuenta que los comentarios deben aprobarse antes de que se publiquen.